“Don Chatarrín de los Tubitos Caros”. Javier Milei se refirió a él así, por primera vez, el 27 de enero, con un tuit. Le provocó desconcierto. Después, cada vez que el Presidente repitió el apodo burlón -a fines de febrero, de nuevo en X; en marzo, nada menos que durante su discurso en el Congreso-, Paolo Rocca lo sintió como un latigazo lacerante. Hiriente, humillante. Pese a que él