Cuando los bomberos la encontraron, Tania Suárez estaba boca abajo, atada con cinta en manos y pies, desorientada y todavía vestida. La escena del lunes por la tarde era extraña y brutal: un baldío en la ciudad de La Cumbre, el río crecido a pocos metros, y una mujer que, según relató después, tuvo que “hacerse la muerta” para sobrevivir. Fue el cierre de una búsqueda de 48 horas que