Expertos de las universidades de Harvard, Michigan y Duke advirtieron que los gobiernos tienen que controlar alimentos ultraprocesados con la misma dureza que a los cigarrillos, ya que están diseñados para un consumo compulsivo y representan un riesgo serio para la salud pública, según recopiló The Guardian.Según los investigadores, los fabricantes calibran los niveles de sal, azúcar y gras